Almaty: una región de contrastes en Kazajistán

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Paraje lunar en Kazajistán

Paraje lunar en Kazajistán


                                                                          Texto y fotos Miguel Rodero 


Enmarcado en un país en pleno proceso de desarrollo con inversión de infraestructura pública en cada rincón, compromisos de trilinguismo de los ciudadanos entre otras banderas a destacar, y con la vista puesta en el año 2050 (fecha tope que se ha marcado Kazajistán para situarse dentro de los 30 países del globo más desarrollados) se encuentra la ciudad de Almaty -su traducción es padre de las manzanas- la ciudad más poblada del país que aglutina el 9% de la población total nacional  –poco más de 1,5 millones de personas- en la que solo por encima de su marco natural destaca la amabilidad del pueblo kazajo y sus costumbres legendarias.


Como apunte histórico Almaty fue capital de Kazajistán y de su predecesora República Socialista Soviética de Kazajistán entre 1929 y 1998, cuando la capitalidad se trasladó a Astaná por aspectos meramente geopolíticos.


No quisiera enfocar esta impresión como una guía de viaje, pero es inevitable hablar de cómo ponernos frente a la puerta de salida del Aeropuerto Internacional de Almaty, el cual alcanzaremos tras recorrer 6.400 km en avión con un mínimo de una escala en Estambul y salidas desde España en Madrid, Málaga o Barcelona. No me voy a molestar en negar lo obvio, la distancia es considerable y el viaje es largo, pero considerando que podemos embarcar con una compañía solvente como es Turkish Airlines las horas de vuelo son más llevaderas y os puedo asegurar que el destino merece la pena.


Kazajistán ofrece un amplio abanico de atractivos con una peculiaridad muy especial: aún no es un destino masificado y está empezando a asomar la cabeza en el panorama turístico internacional. 


Aspecto fundamental para que los verdaderos amantes del turismo consideréis seriamente realizar una visita al que en poco más de cinco años toda Europa señalará como destino prioritario. Y como bien sabemos a quienes nos gusta viajar, en este sector ir a la vanguardia siempre es un aliciente.


Mercado Verde de Almaty

Mercado Verde de Almaty


Entrando en las particularidades que hacen de Kazajistán un lugar que merezca la pena visitar destaca la región de Almaty, una ciudad abierta y con altura de miras en la cual encontraras los elementos necesarios para adentrarte en la cultura kazaja y desde la cual establecer tu base de operaciones para moverte por la amplia estepa que la rodea, ya que si Almaty merece nuestra atención un par de días, los parajes que la rodean son auténticos oasis en el desierto en los cuales será un lujo perderse.


Asentados en Almaty no podemos dejar de ojear sus museos e iglesias, subir en teleférico a la estación de esquí de Shimbulak, el cual nos situará a 3.300 metros de altitud, con excelentes vistas de la ciudad y las estepas circundantes, o visitar el Mercado Verde para sentirnos cerca de la cultura local. Y cuando estemos adaptados al entorno debemos mirar al horizonte para adentrarnos en lo desconocido.


En esta aventura de recorrer kilómetros de estepa bajo la emoción de llegar a lugares que nunca imaginaríamos tenemos la opción de contratar alguna de las empresas que organizan tour en Jeep que nos adentrarán en lagos de aguas cristalinas, cañones impresionantes o la cultura esteparia a la que ni siquiera la UNESCO se ha podido resistir nombrándola Patrimonio Natural de la Humanidad.


Convoy de Jeep en la estepa kazaja

Convoy de Jeep en la estepa kazaja


Recorrer en una misma jornada largos trayectos de desierto intercalándolo con paradas en espacios como el lago Balkhach o el Cañón Charyn es un cruce de sensaciones que nos hará amar una tierra escasamente poblada por seres humanos, pero donde la naturaleza salvaje y las grandes manadas de caballos que nos cruzaremos no permitirán que nos sintamos solos.


Un vehículo local a su paso por el Cañón Charyn

Un vehículo local a su paso por el Cañón Charyn


Todo un mundo de experiencias por conocer que os hará disfrutar de comer en una Yurta (vivienda utilizada por los nómadas en las estepas), pasar la noche en uno de los muchos albergues que encontraremos repartidos en la llanura, o disfrutar de algún tiempo en el seno de la hospitalidad de los lugareños. Nada en la estepa kazaja te dejará indiferente.


El lago Kaindy está situado entre montañas a una altitud de 2000 metros

El lago Kaindy está situado entre montañas a una altitud de 2000 metros



  • Para cerrar es necesario considerar que la barrera idiomática no será demasiado problema para una cultura acostumbrado al aperturismo, aunque si vamos en solitario saber inglés es interesante (y ruso sería ideal).
  • Su moneda local, el Tenge, está bastante devaluado respecto al Euro, con lo cual la vida nos resultara ligeramente más económica.
  • La cocina kazaja tradicionalmente se centra en el cordero, la carne de caballo, así como en diversos productos lácteos, y aunque el país no os conquistará por el estomago es una experiencia probar los productos y guisos tradicionales.
  • La calidad de sus establecimientos hoteleros es equiparable totalmente a España y las estrellas representan correctamente lo que esperas de ellos.
  • El Islam es la religión mayoritaria en Kazajistán, seguida por la Iglesia ortodoxa rusa. El ambiente de respeto hacían toda religión es palpable y extensible a toda creencia.
  • Para visitar el país no se requiere ninguna vacunación especial y por supuesto la seguridad no es un problema en un país que además es cuidadoso con los foráneos.


En definitiva, ya no tienes escusas para no guardar fecha en el calendario y conocer un destino de naturaleza y aventura que no te defraudará. ¡Visita Almaty!


 Teleférico a la estación de esquí de Shimbulak

Teleférico a la estación de esquí de Shimbulak